domingo, 19 de febrero de 2012

Sueños

La palabra suena bien, así en principio.

Es bonita, es sugerente, nos evoca nubes de colores pastel y estrellas, lunas y cielos azules oscuros.
Pero en verdad los sueños son devoradores de vidas, de hombres, parásitos etéreos. Se alimentan de nuestras esperanzas y nuestros miedos, y nos impulsan en una dirección u otra, rechazando cosas que, de otro modo, hubiesen compuesto nuestra vida. Nos hacen temer, pero a la vez, nos arrastran hacia adelante. Devoran nuestro tiempo, nuestras fuerzas. Generan nuevas de donde creíamos que ya no quedaba nada. Los sueños son un combustible altamente volátil.
Se pueden perder y se pueden generar.
Exigen sacrificios, pero sólo porque, al ser sueños, los frutos que el éxito de éstos producirían abarcarían una felicidad al borde del éxtasis.

Un sueño es lo que ahora me desespera, lo que me mueve, lo que anida en mi pecho y aúlla y me mantiene despierta a altas horas de la madrugada, especulando con mundos inexistentes, soñando con ojos verdes que lloran por cómo hubiese sido su vida de no haberse cruzado su pasado violentamente con lo que creía era su mundo, un hombre que sigue acarreando la promesa hecha a una amante muerta y un chico que cree que su existencia no son más que cenizas destinadas a volar con el tiempo, sin que a nadie le importe.

Pero a pesar de todo, del sacrificio, de las horas que gotean una tras de otra, como si escribiese todo esto con mi propia sangre, de lo que tengo que rechazar a cambio, de la vida pseudo-normal que podría llevar, de los amigos, de los amantes (que poco me gusta esta palabra) que rechazo voluntariamente... no cambiaría por nada del mundo estos momentos de madrugada en los que vivo, a costa de la mía, cientos de vidas maravillosas que cruzan en electrónica tinta negra las brillantes páginas blancas. Estrellas fugaces en el cielo de mi imaginación que se perfilan, deslumbrantes, un instante mágico, antes de desaparecer en los límites de la historia. Los márgenes de su vida marcados con un simple punto y final.

Oh Dios, sabéis que adoro escribir ¿verdad?




PD: El video no tiene nada que ver, pero es obvio que hoy estoy por escuchar Coldplay y empaparme de la nostalgia que me provoca. Con lo maja que soy cuando tengo el día TOOL o el día In Flames.

6 comentarios:

La otra Madame Popova dijo...

lo sabemosss.. ^^

Carlos Javier Eguren Hernández dijo...

Lee "The Sandman", quizás te aclares un poco en cuanto a escribir y soñar, si es que no son lo mismo =)

Misery dijo...

Popova: Sí, soy una pesada xD

Mistah J: Sí, lo he leído ya xD
Y aclarar, ya lo tengo claro, pero me fascina como cuando dicen en una película americana "un sueño", luego lo dejan de lado porque se enamoran, por sus hijos o por cualquier mierda aleatoria.

Silver dijo...

Vivan los sueños!! El mío es verte y que se me cure este resfriado xDDD ah! y tener una camiseta de Sheldon o Lance y llevarla con orgullo!!!

Misery dijo...

Silvia: Me confunde muchísimo que Lance se apellide Sheldon xD
Pero bueno... ¿Tú sueño no era Rafa? xD Se va a poner celoso

Anteo dijo...

Madrugadas ftw xD Entradas como esta molan, queremos verte escribir! no literalmente, ya me entiendes xD