lunes, 4 de julio de 2011

"-Si es verdad-la contesté- que Dios nos quiere limpios de pecado, sin que nada enturbie la pureza de los más nobles sentimientos que en nosotros ha infiltrado, no debía habernos puesto estómago, y no deja de ser una ridícula paradoja de los que se hacen llamar representantes de la divinidad predicar el goce y la recompensa en la otra vida de nuestras buenas acciones en esta, cuando nos ordenan vivir, y no nos dan con qué."

Zezé, Ángeles Vicente (Y que conste que el libro no me está gustando, me parece un folletína lo "Amar en tiempos revueltos", pero tiene sus cosillas...)

1 comentario:

Cosonezro dijo...
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