viernes, 19 de noviembre de 2010

La crisis de Ramona

Ramona Flowers y su pelo, esa gran mentira...

Hoy he ido de peluquería en peluquería buscando un tinte azul. Es más difícil de lo que pensaba. No es que haya mcha gente que vaya por ahí con la cabeza azul, pero una esperaba que los peluqueros tuviesen una mente más abierta al respecto de la gente excéntrica. Además, me hacía ilusión ir azul a ver Scott Pilgrim contra el mundo.

Cuando al fin he encontrado una peluquería en la que tenían, me han revelado una terrible verdad. Si quiero cambiarme el tinte, me tendría que decolorar primero hasta que quedase blanco y eso podría quebrarme el pelo. Conclusión: No quiero tener que raparme, que en invierno hace frío y los gorros de lana pican.
Conclusión 2: ¿Cómo puede entonces Ramona cambiar tanto de pelo? *Música de sospecha*
Claro que sus ex-novios son malvados y si los derrotas dejan monedas...
Tengo que decidir si para mañana quiero un color más asequible... pero es que los colores normales y seguros no molan. ¡Yo siempre elijo lo arriegado, lo llamativo! Como cuando en el Kingdom hearts te dan a elegir... nadie coge el escudo, por el amor de Dios. El bastón o la espada, eso sí que mola, ir lanzando hechizos y mamporros al mundo.

Siempre me quedará raparme y comprarme pelucas...

2 comentarios:

Aprendiz de Asklepios dijo...

Siempre puedes raparte también las cejas y pintartelas según tu estado de animo en el momento XD

Carlos Javier Eguren Hernández dijo...

Bueno, las pelucas tampoco están mal... xD Me ha hecho mucha gracia el post (genial como usas la ironía y como cuentas tantas cosas con tanta simpatía, felicitaciones. Creo que todos hemos intentado ser como nuestros ídolos alguna vez. =)