viernes, 26 de noviembre de 2010

Dibujando chorradas

Los dibujos que fueron antes que la historia chorra... mirad como le va cambiando el pelo (no solo de color, sino también de forma)
Y mira que es una historia mala, pero me encanta dibujarla, casi tanto como escribirla...







































































































Quiero ser como Beckham... y un huevo

Vale... sí, yo jugando al fútbol.
Que no he jugado desde 3º de la ESO y a los diez minutos me echaron por violenta.
No sé cómo me metí en esto, fue algo así como "¿Juegas al fútbol?" "¡Vale!".
Como mi prima Kender juega de miedo y mi hermano también, por lo visto, debería llevarlo en la sangre...
Y ahí estaba. Sin equipación ni nada, sin contar con que me han desgraciado la cabeza. Parezco un búho.
Unos diez minutos antes, cuando estaba resuelta a no bajar mi hermano me convenció, y lo cierto es que se le da bien eso de la diplomacia, además de que me conmovió su recién descubierto amor fraternal...
La cosa empezó mal. Y no cuando llegué, no, antes. Al no tener pantalón alguno de entrenamiento mi hermano decidió prestarme unos suyos. Tiene 13 años. No ha pegado el estirón. Yo tengo 20...
Parecía una morcilla.
Al final encontramos uno que era medio normal. Me lo puse junto con una camiseta de la selección de Reino Unido (creo) y al verme al espejo no pude dejar de acordarme de esa frase de "Un trabajo muy sucio" en la que dicen que Jane parecía salida de un concurso llamado "¡Androgínate!". Pero yo no me parezco a David Bowie.
Pues eso. Llego sin saber ni como darle a la pelota, sintiéndome un bulto, pero por suerte para mí, mi prima Kender y mi hermano siempre se pusieron en mi grupo para que el resto no se rieran demasiado de mi torpeza magistral. Luego echaron un minipartido. Para mi horror, sí, contaban conmigo.
He descubierto que soy más inútil que un supositorio con sabor a fresa, pero bueno... al cabo de un rato hasta tocaba la pelota y todo.
Y para el final pude parar un par de goles. Me siento medio orgullosa.

Además, la entrenadora ha dicho que se nota que soy de mi familia... hasta se me ha olvidado la pinta de búho que tengo... quizás repita. Cuando se me olviden las agujetas que ahora no me dejan levantarme de la silla.

PD: Sigo siendo violenta, le he roto las medias a mi hermano al tirarme al suelo para parar un gol... adoro el suelo.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Aventuras angeleológicas de madrugada

Hace unos días comencé a escribir una tontería. Ahora que llevo 17 páginas de tontería empieza a preocuparme. Ya había hecho esto antes, es decir, cuando terminaba de escribir algo serio, a veces como alivio por la tensión de la historia principal, en la que me esforzaba por escribir medio decentemente, me permitía divagar en un fragmento corto de chorradas sin sentido.
Ahora esa chorrada está tomando forma y no me gustaría que acabase siendo escrita por completo, más que nada porque parece algo que escribiría Christopher Moore.
No tengo pensado terminarla, pero a este paso, quien sabe...
De todos modos, si no entendéis mi preocupación y pensáis que no es para tanto, os diré de que va.
Brian, un estudiante de filosofía de 23 años, soltero, friki y pringado como el que más sale como todos los sábados con sus amigos de cervezas al pub que suelen frecuentar y pasa algo inaudito. Liga.
Lo que no sabe es que de aquí a diez años, él escribirá un libro que lo colocará entre los grandes filósofos, a la altura de Nietzsche o Kant, y que cambiará el mundo a mejor, que conseguirá con el tiempo que las tres religiones monoteistas dejen de lado los conflictos y vivan en armonía. Pero eso no gusta a todo el mundo, por eso unos demonios de andar por casa (sí, me han salido muy cutres) intentan agenciarse su alma y corromperlo antes de que escriba nada mandando a un súcubo (Y encima pongo de ejemplos como libros podridos influenciados por los demonios a Mein Kampf, el Malleus maleficarum y la saga crepúsculo...). Así se libra una contienda entre la súcubo, el ángel mojigato que mandan a protegerle y el nieto secreto de Santa Teresa de Calcuta (sí, hijo, sí...) por el alma de Brian, que bien podría ser el protagonista de un American Pie por lo patoso que es y lo cafre.
Muchos chistes malos, lenguaje soez y argumento sin ningún sentido, pero ¿Qué queréis que os diga? Me he estancado con Old Glory y esto me entretiene aunque solo sea un ratito.

PD: Fans de crepúsculo, no os ofendáis, sólo es una bromita inocente...

lunes, 22 de noviembre de 2010

Erasmus

Estoy muerta de miedo.
Los cambios no me gustan, soy una criatura ermitaña y sedentaria, ni siquiera se me dan bien as relaciones sociales y e conocer gente...
Por eso la beca erasmus me da pavor. El pensar que el año que viene yo esté en la inmensa Londres hace que el pánico utilice mi estómago de nunchaku.
Y qué decir ya del resto de opciones, como Katowice, en polonia (y no sé ni gota de polaco...) o Messina, en Sicilia (confieso que lo he cogido sólo por el Padrino...)

Mañana supongo que la finiquitaré y la suerte estará echada. Después solo queda estudiar como una esclava para sacarme al llegar el nivel C1 de inglés (¡Já!)

sábado, 20 de noviembre de 2010

Sepia's love is forever


El cartel mola. Lástima que sea lo más destacable de Monsters.
En resumen, es una película de amor con sepias alienígenas de fondo. Que sí, que me encantan los monstruos colosales los cuales sobrepasan con creces todo lo que nuestra imaginación haya podido concebir, pero si estos monstruos solo salen tres veces en toda la película y dos de ellas ya aparecen en el trailer... mal vamos.
Que sí, que sé que yo soy una morbosa y que quizás me regocijo demasiado en las escenas controvertidas y sangrientas, pero monsters se ha vendido como algo que no es. Una película que te transmite el horro de saber que hay algo mucho más grande que tú, que no somos nada en este mundo colosal, casi indetectables para criaturas que a su vez, son ínfimas para la extensión del universo.
Y como ya he dicho, Monsters es una peli de amor... con calamares gigantes en celo de fondo.

viernes, 19 de noviembre de 2010

La crisis de Ramona

Ramona Flowers y su pelo, esa gran mentira...

Hoy he ido de peluquería en peluquería buscando un tinte azul. Es más difícil de lo que pensaba. No es que haya mcha gente que vaya por ahí con la cabeza azul, pero una esperaba que los peluqueros tuviesen una mente más abierta al respecto de la gente excéntrica. Además, me hacía ilusión ir azul a ver Scott Pilgrim contra el mundo.

Cuando al fin he encontrado una peluquería en la que tenían, me han revelado una terrible verdad. Si quiero cambiarme el tinte, me tendría que decolorar primero hasta que quedase blanco y eso podría quebrarme el pelo. Conclusión: No quiero tener que raparme, que en invierno hace frío y los gorros de lana pican.
Conclusión 2: ¿Cómo puede entonces Ramona cambiar tanto de pelo? *Música de sospecha*
Claro que sus ex-novios son malvados y si los derrotas dejan monedas...
Tengo que decidir si para mañana quiero un color más asequible... pero es que los colores normales y seguros no molan. ¡Yo siempre elijo lo arriegado, lo llamativo! Como cuando en el Kingdom hearts te dan a elegir... nadie coge el escudo, por el amor de Dios. El bastón o la espada, eso sí que mola, ir lanzando hechizos y mamporros al mundo.

Siempre me quedará raparme y comprarme pelucas...

martes, 9 de noviembre de 2010

Mister B. Gone


"Quema este libro.
Vamos. Rápido, mientras aún quede tiempo. Quémalo, no leas ni una sola palabra más. ¿Me has oído? Ni una sola palabra más."

Y así empieza este libro de Clive Barker. para ser sincera, cuando lo leí no pensé más que era una fantasmada por su parte. Todas las amenazas del narrador, todos sus intentos por asustar... un burdo intento de captar la atención.
Hoy lo he terminado y os juro con total sinceridad que si el libro que ahora tengo al lado del teclado fuese mío en lugar de la biblioteca, lo quemaría.
Y no penséis que lo que digo no es en serio, porque lo es. A medida que vas avanzando en el relato de Jakabok, el demonio que nos narra su vida, sus desgracias, de las que este libro está plagado, de todo su dolor, su amor (que lo hay, uno de los pocos romances que se ganan mi respeto, totalmente cargado de esclavitud y desprecio, carente por completo del más leve signo de elevación moral o trascendencia) y su rabia, de su desesperación por ser libre de las páginas que lo contienen... Porque no se le quemaría por miedo, sino por misericordia.
Te duele el no poder quemarlo. O al menos a mí, no sé a vosotros, siempre he sido una persona que se deja afectar facilmente por las historias.
Diría que no sé porque Clive Barker no se traduce tanto al castellano, pero lo sé. Escasas ventas (aunque su Hellraiser se haya convertido un una película de culto, eso no te hace vender más libros, especialmente cuando casi nadie por este país sabe que los escribes siquiera, y mira que Stephen King está encandilado con el talento de Barker...) y ya no mencionar lo escatológico, desagradable y centrada eternamente en el dolor que tiende a ser su narración, mucho menos cuidada en el estilo que la de sus colegas de género, pero con igual fuerza.

No me parecía gran cosa en principio, como ya he dicho, y sin embargo este relato ha clavado sus garras en mi conciencia y no puedo dejar de pensar en una cerilla...