miércoles, 29 de septiembre de 2010

Bedshaped

El insomnio es una de las peores cosas que te pueden tocar. Y más cuando vuelve después de muchos años sin saber de él. Mi orgullo últimamente era tener un sueño tan fulminante y profundo que podía permitirme pegar ojo aún con Julia viendo Aída en la litera de abajo.
Pero desde lanoche de ayer me ha vuelto a asaltar y a trastocarme el humor.
Creo que lo peor del insomnio es que priva al cerebro de esa necesaria desconexión de la realidad y preocupaciones cotidianas, y enlaza muchos más pensamientos y problemas de los que deberías, sin contar que en horario nocturno, lo verídico y lo fantástico difuminan tanto los bordes que pueden llegar a mezclarse catastróficamente y llegas a encontrarte desesperada y aterrada a la vez, sin saber la fuente del problema o sin querer saberla. Lo que a la luz del día te parece un problema insignificante, con el vidrio tintado a través del que vemos el mundo por la noche, todo puede tornarse insalvable.
Hace unos minutos, mientras trataba de decidir qué me pasaba en la oscuridad de la habitación a la que aún no me he acostumbrado del todo, creo que hasta decidí que hay algo en mí que no termina de encajar del todo. Parece que siempre acabe librando una batalla conmigo misma. Muy probablemente nada de esto tenga sentido por la mañana, pero ahora es terriblemente tangible.
Y el pensar en pasar más noches así de nuevo me aterra. Una a los 11 años y en vacaciones puede permitírselo, pero no con veinte y una carrera que cursar.

4 comentarios:

Ariniel dijo...

acabarás cayendo redonda de la falta de sueño, te lo aseguro

Kang, draconiano de la brigada de ingenieros. dijo...

Estoy con ariniel. No puedes seguir así siempre. Como consejo pillate una cajeta de tila. =D

Anteo dijo...

Bah, pasa de todos, y la tranquilidad que se respira a las 3 de la mañana? xDDD

Aprendiz de Asklepios dijo...

Y si no siempre puedo rularte somniferos (o robarselos a la abuela XD)