sábado, 11 de septiembre de 2010

500 días de empalago

Dante: Voy a matarte.
Que sí, que Joseph Gordon-Levitt me gustó en Inception, pero esto ya...
Y que Isaac me haya mandado canciones de Moulin Rouge al Spotify no me reblandece en absoluto.
No me gustan las comedias románticas, el único final soportable para ese tipo de cosas es el agridulce o aún mejor, un final trágico que mueva a catarsis.
Soy consciente de que se pasa mal y esas cosas, he visto "Más extraño que la ficción" que ni fu ni fa, y sigo pensando que una tragedia, que la pena y el dolor siempre son preferibles a la indiferencia. Que lo sublime del arte requiere en ocasiones sacrificios, tanto a nivel argumental como en el real.
Es una lástima que yo no sirva para el tema, porque definitivamente, los haría.
Creo que en cierta forma, alguna que otra vez los he hecho. Y no sé que fue antes, mi carácter antisocial, que me llevó a escribir, o la escritura, que me absorbió de tal manera que fui incapaz de concentrarme en algo que no fuese ella misma.
En "La loca de la casa" (cómo me gustó ese libro) tratan el tema. No sabe decidirse sobre si el mundo del escritor, el literario, es un apoyo para una existencia incompleta y no del todo autosuficiente, una vida con carencias, o sí, por el contrario, ese mundo es una excusa para no arreglarla, para dejar el apaño imaginario de una forma indefinida, una prótesis a nuestra estabilidad diaria.

De todos modos, estaba hablando de 500 días juntos. Que infumable. No sé a que vienen las buenas críticas o si es que yo, como me decía Julia, soy una amargada que no cree en nada.
A veces creo. Luego me arrepiento, pero tengo mis momentos de duda.
La protagonista es insoportable, a pesar de que su forma de pensar no me disgusta totalmente. Pero hay algo en ella, quizás ese halo de perfección, que te hace detestarla. Esa idealización de la persona.
Y él... él incita a la violencia más directa y brutal de tonto que puede llegar a ser.
Admito que la forma de narrar atrás y hacia adelante es original, y la división de pantalla "Realidad/Expectativas", pero el resto...
(Por cierto, spoiler)
"No es de amor, no es de amor..." mis cojones. Que una historia de amor no acabe bien no significa que no sea de amor. Es de amor, se reflexiona sobre él, sobre sus etapas...y puestos a pedir, de una forma superficial. Incluso los gays de Gravitation tienen una visión más interesante y realista de él...y eso que sale gente con rifles de francotirador y tiran a Shuichi desde un avión sobre un escenario. Y el paracaídas no se abre.
Que mi madre cada vez que viese al chico de mentes criminales dijese "Mira Marta, tu novio" no ayuda... (Sí, sé que la adorais... pero eso de emparejarme con cada friky-intelectual que ve en la tele y con Nadal no es gracioso...)

Tengo el romanticismo donde acaba la espalda. Yo lo sé. Supongo que el realismo es mejor, es como una banda de seguridad que impide que te estrelles contra tus expectativas y te des cuenta de que has hecho y dicho demasiadas gilipolleces por una causa perdida.

Oh, dulce miedo social.

5 comentarios:

Kang, draconiano de la brigada de ingenieros. dijo...
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Shadow dijo...

El romanticismo, dentro de lo que cabe, es una full... Y eso de que la gente llore porque la pareja queda junta, hola? Nos hemos vuelto locos? Comprendo que lloren por que no se queden, porque uno se muera o porque al final uno de los dos se haya enamorado de otra persona y haya rehecho su vida... Pero porque al final se quedan juntos y viven felices y comen perdices?
Por favor, eso si que es infumable, como la Meyer.

Di que si hermanuky, sin pelos en la lengua, porque si tu eres una amargada por esto, aquí tenemos a otra.

Aprendiz de Asklepios dijo...

Cuanto odio.

Ya te dije que es mejor buscarte novio entre gente de la tele, que decir que eres el chimpancé de los documentales de la 2

Kang, draconiano de la brigada de ingenieros. dijo...

Joía y no me borres lo comentarios que encima que me meto a leer y comentar xDDDD

Isabel dijo...

" A los que se enamoran les pasan cosas horribles, lo se, lo he visto".

Sean Penn en "Acordes y desacuerdos"