miércoles, 29 de septiembre de 2010

Bedshaped

El insomnio es una de las peores cosas que te pueden tocar. Y más cuando vuelve después de muchos años sin saber de él. Mi orgullo últimamente era tener un sueño tan fulminante y profundo que podía permitirme pegar ojo aún con Julia viendo Aída en la litera de abajo.
Pero desde lanoche de ayer me ha vuelto a asaltar y a trastocarme el humor.
Creo que lo peor del insomnio es que priva al cerebro de esa necesaria desconexión de la realidad y preocupaciones cotidianas, y enlaza muchos más pensamientos y problemas de los que deberías, sin contar que en horario nocturno, lo verídico y lo fantástico difuminan tanto los bordes que pueden llegar a mezclarse catastróficamente y llegas a encontrarte desesperada y aterrada a la vez, sin saber la fuente del problema o sin querer saberla. Lo que a la luz del día te parece un problema insignificante, con el vidrio tintado a través del que vemos el mundo por la noche, todo puede tornarse insalvable.
Hace unos minutos, mientras trataba de decidir qué me pasaba en la oscuridad de la habitación a la que aún no me he acostumbrado del todo, creo que hasta decidí que hay algo en mí que no termina de encajar del todo. Parece que siempre acabe librando una batalla conmigo misma. Muy probablemente nada de esto tenga sentido por la mañana, pero ahora es terriblemente tangible.
Y el pensar en pasar más noches así de nuevo me aterra. Una a los 11 años y en vacaciones puede permitírselo, pero no con veinte y una carrera que cursar.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Christian

Últimamente sólo pongo mariconadas aquí (Motera tía dura Mode ON)
Y mañana a levantarse a las 8 para estar en Granada a las 10 y media... después de estar esta semana sin hacer NADA útil.
Pero NADA ¿eh? en mayúsculas y todo.
Claro que sin privacidad y con un ordenador con internet que me sorbe el alma... poco podía hacer yo con mi poca voluntad. Era carne de cañón para la pereza.
Aún así hoy estoy echando mucho de menos a Christian...
Creo que es, de Silverdust, al que más echo de menos, lo siento por Louis, pero es que él es insoportable muy a menudo y hasta siento la tentación de presentarme al final del capítulo yo misma y pegarle, en plan Escritor ex machina, para quitarle la tontería de un bofetón.
Su inmadurez creo que se la he contagiado yo, por eso se me hace tan intolerable.
En cambio Christian es harina de otro costal. Es un pesimista redomado, inseguro y desconfiado de todo y todos cuantos le rodean.
Que bien me cae y que problemático que es. Además, tiene una relación tan fría con el mundo y la realidad...
En fin... solo tengo una forma de reencontrarme con él. Ponerme a trabajar los días que me quedan a saco. No me queda mucho que andar con él, y casi nada nuevo, pero al menos algo es algo...

lunes, 13 de septiembre de 2010

Pins and needles


Salía mañana, pero yo ya lo tengo.
Viva la piratería.
Pins and Needles de The birthday massacre, para quien le interese.

sábado, 11 de septiembre de 2010

500 días de empalago

Dante: Voy a matarte.
Que sí, que Joseph Gordon-Levitt me gustó en Inception, pero esto ya...
Y que Isaac me haya mandado canciones de Moulin Rouge al Spotify no me reblandece en absoluto.
No me gustan las comedias románticas, el único final soportable para ese tipo de cosas es el agridulce o aún mejor, un final trágico que mueva a catarsis.
Soy consciente de que se pasa mal y esas cosas, he visto "Más extraño que la ficción" que ni fu ni fa, y sigo pensando que una tragedia, que la pena y el dolor siempre son preferibles a la indiferencia. Que lo sublime del arte requiere en ocasiones sacrificios, tanto a nivel argumental como en el real.
Es una lástima que yo no sirva para el tema, porque definitivamente, los haría.
Creo que en cierta forma, alguna que otra vez los he hecho. Y no sé que fue antes, mi carácter antisocial, que me llevó a escribir, o la escritura, que me absorbió de tal manera que fui incapaz de concentrarme en algo que no fuese ella misma.
En "La loca de la casa" (cómo me gustó ese libro) tratan el tema. No sabe decidirse sobre si el mundo del escritor, el literario, es un apoyo para una existencia incompleta y no del todo autosuficiente, una vida con carencias, o sí, por el contrario, ese mundo es una excusa para no arreglarla, para dejar el apaño imaginario de una forma indefinida, una prótesis a nuestra estabilidad diaria.

De todos modos, estaba hablando de 500 días juntos. Que infumable. No sé a que vienen las buenas críticas o si es que yo, como me decía Julia, soy una amargada que no cree en nada.
A veces creo. Luego me arrepiento, pero tengo mis momentos de duda.
La protagonista es insoportable, a pesar de que su forma de pensar no me disgusta totalmente. Pero hay algo en ella, quizás ese halo de perfección, que te hace detestarla. Esa idealización de la persona.
Y él... él incita a la violencia más directa y brutal de tonto que puede llegar a ser.
Admito que la forma de narrar atrás y hacia adelante es original, y la división de pantalla "Realidad/Expectativas", pero el resto...
(Por cierto, spoiler)
"No es de amor, no es de amor..." mis cojones. Que una historia de amor no acabe bien no significa que no sea de amor. Es de amor, se reflexiona sobre él, sobre sus etapas...y puestos a pedir, de una forma superficial. Incluso los gays de Gravitation tienen una visión más interesante y realista de él...y eso que sale gente con rifles de francotirador y tiran a Shuichi desde un avión sobre un escenario. Y el paracaídas no se abre.
Que mi madre cada vez que viese al chico de mentes criminales dijese "Mira Marta, tu novio" no ayuda... (Sí, sé que la adorais... pero eso de emparejarme con cada friky-intelectual que ve en la tele y con Nadal no es gracioso...)

Tengo el romanticismo donde acaba la espalda. Yo lo sé. Supongo que el realismo es mejor, es como una banda de seguridad que impide que te estrelles contra tus expectativas y te des cuenta de que has hecho y dicho demasiadas gilipolleces por una causa perdida.

Oh, dulce miedo social.