jueves, 24 de junio de 2010

San Juan

No puedo concentrarme. Esto es un asco. Espero pegarle ahora después de escribir estoy relajarme un buen empujón al estudio. Otro día que no duermo para el examen...
Y encima se me olvida el móvil en mi casa... y mi madre de fiesta por Lanjarón, porque es la fiesta local esta semana.
No me importa perdérmela, la verdad... además, tenía que recoger ropa, que allí sólo tenía unos pantalones y unos vestidos de verano que me ha comprado mi madre...
Soy un caso. Bajo al pueblo (para cenar, porque era eso o tener que rebuscar de nuevo en una nevera vacía y aguantar que una mujer que cuida a mi abuela algunas tardes me dé conversación... a mí... con lo sociable que soy) con uno de esos vestidos porque no tenía otra cosa más decente y a los 5 minutos de estar bajando con él y ver a las demás chicas del pueblo arregladas y maquilladas, sus tacones, sus permanentes y sus alisados, pillo, me vuelvo a mi casa y vuelvo a bajar en pantalón de deporte (Sabe Dios de dónde salió y de cuando...), zapatillas y sudadera. Ahí, un poco en plan yonki entre tanta fiesta.

Creo que a veces intuyo el porque no encajo... sólo lo intuyo.

Lo peor es cuando me miran y me preguntan por qué no salgo a las fiestas para mirarme con cara de "Pobrecilla, no tiene amigos..."
No, de Lanjarón no muchos, la verdad... pero me temo que no puedo pedirle a la gente que se salte los exámenes para ver como las chonis de mi pueblo bailan borrachas por las calles y menos sabiendo que yo no soy precisamente la alegría de la huerta y en Lanjarón no tengo amigos.
Sería invitarlos a jugar a la Play y a maratones de películas japonesas, y la verdad, eso ya lo hacemos en Granada. Soy un poco triste, pero me quiero algo aún.
Así que a lo que dediqué la noche de San Juan en vez de mojarme (más que nada porque hacía un frío de cojones) fue a leer Oneshots.
Y como es lo que tiene no entender ni gota de japonés para saber que tratan de decirme los títulos, la mayoría fueron aberrantes.
Abundaban los "Me gusta el chico más popular del instituto pero yo soy normalita y aún así...¡Resulta que me quería desde el principio! ¿Que cosas, no?" y los "Nací enferma, pero él me enseñó a amar" (¿Qué tenéis con las moribundas ¿eh? con lo maja y saludable que es Akane la de Ranma) y otras cosas preocupantes como "Me gusta el nuevo marido de mi madre porque mi madre es una pederasta y él tiene 17 años" o "Me enamoré de él porque creí que era la reencarnación de mi gato" (Sin comentarios...)
Hubo algunos majos. Dos o tres, de terror y asesinatos, además de reconocer a Kaori Yuki en uno y a Arina Tanemura, que si bien me gustó el comienzo de Fullmoon, la caga a base de bien. Al fin y al cabo es Shojo...
En fin... que si creemos que Disney nos creaba falsas expectativas, algunas autoras japonesas no veas. Ya era abrir el oneshot, ver un uniforme de colegiala y a una chica sosteniendo una carpeta contra su pecho y cerrarlo de nuevo.

Pues nada, ahora sí que sí, a estudiar. Y después a volver al infierno de las fiestas de pueblo a hacer como que no existo.
A ver si mi madre se da cuenta al fin de que mi móvil se ha quedado encima de la mesa. No cuento con ello, es igual de despistada que yo, y hace cosas aún más absurdas, así que seguramente regresaré y me dirá sorprendida "Ah ¿Te lo dejaste?"
A pesar de los mails y de mis desesperados intentos cibernéticos de contactar con ella. Sigh.

2 comentarios:

Aprendiz de Asklepios dijo...

"Me enamoré de él porque creí que era la reencarnación de mi gato" Esto es sencillamente DIOS. Te juro que me ha encantado.

Si, yo creo que de todos los intentos que has hecho, el mejor ha sido el de dar el aviso de la pérdida por aquí, que al final siempre acaba leyendo tu madre tu Blog XD

Misery dijo...

Desde luego... acabo de verle un par de faltas ahora xD (No debería, porque debería estar estudiando, pero bueno... la fuerza es poderosa en mí, eso es un hecho)
Además, dejan el portatil...teniendo los apuntes en word... todos.
Vamos, que el pobre es un poco tonto si de verdad se fía de nuestra honestidad.
Pues eso... que a ver si mi madre siente la necesidad de cotillearme pronto y se da cuenta de que le estoy pidiendo auxilio.