sábado, 26 de junio de 2010

La familia contraataca

Y dan más miedo que el imperio. Que lo sepáis.
Pues nada, aquí estoy, trabajando nada más pisar Lanjarón. Mis fiestas resulta que no son para aislarme socialmente, sino para currar de gratis.
Sigh.
Y no sería tan irritante si no estuviese mi tía Rosalía, pero está, mariposeando a mi alrededor y hablando mal de la gente. Su segundo nombre es "hipocresía", por eso hay que pagarle las cosas con la misma moneda, y aunque a una le gustaría mucho mandarla a la mierda, sabe que sería contraproducente tener a una bruja sesentona repintada y viperina diciéndole a todo el mundo que eres una pequeña zorra maleducada.
Así que solo pongo buena cara y me cago en toda su generación, saltándome las ramas que me tocan.
A parte de creer que todo el mundo estorba cuando ella lo que hace en el hotel es tocarse el alma las 24 horas, se cree que soy su criada y me manda, a pesar de estar en la recepción, a ponerles las cervecitas y las tapas a ellas y las amigas como si fuese su mono de feria:
"¿Qué era eso raro que estabas estudiando? ¿Filolo-qué?"
Ains...
Trataba a mi abuela como si fuese un bulto y ahora que va a estar un mes con el respiro familiar en la residencia, se ha puesto mi tía a fingir que llora porque la echa de menos... ¿Se puede tener más cara?
Por suerte, ignoro lo que dice y me concentro en mirarle esas cejas que se pinta con lápiz. Sí, todos lo sabemos ¡tus cejas son de mentira!

Pues nada... pensaré en cosas macabras para hacerme feliz mientras estoy aquí.

Y a ver si leo, estudio o escribo algo de lo que le tengo dicho a Charlie, "The Gunslinger", la patochada esa, a ver si al final le gusta y los dibujamos entre los tres; Dante, Charlie y yo. Vale, yo no dibujaré, yo miraré, pero seré feliz igual.

No puedo esperar para vivir en el piso, hay tantas cosas por hacer que molarán...
Ver series frikys hasta muy tarde, beber té, cantar las canciones de A very Potter musical y que al fin alguien me haga los coros, poder guardar cosas fresquitas en el frigorífico (En la residencia no tenía ¿Vale?), tener cuarto para mi sola y decorarlo como un santuario friky y hortera, a tono conmigo, reencontrarme con la play...
Y justo el año de las optativas, que serán de literatura todas...
¿Se puede ser más feliz?

PD: He dicho tres veces que soy o seré feliz en el post... ¿Querrá decir algo? A parte de lo obvio, vamos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sé que es tarde para decirlo, pero me encanta esto.....Qué maravilla de escrito...!!!!!

Gemma....