martes, 29 de junio de 2010

And all the roads that lead to you were winding


Esta es mi última noche en la residencia tras dos años aquí. Se dice pronto. Y la verdad es que han pasado en un suspiro.
Han sido dos míseros años y tengo la impresión de que me han pasado más cosas que en todos los años anteriores juntos.
Ni siquiera yo sabía que esta mierda me afectaba, pero ya ves... aquí estoy, sintiéndome profundamente mal por no sentirme ya parte de esto. La verdad es que este año ha sido una mierda como una catedral en el tema "residencia", pero, ah, el primer año...
Mientras estaba comiendo me he acordado de las cantidades ingentes de comida que acababan siempre en el pelo de Legal Maligno (Adrián... sí, Legal Malino tiene nombre, no solo alineamiento a manera de nick) o en el mío, mientras el resto de los integrantes de la mesa movían sus bandejas a otras mesas para escapar. Eramos unos críos.
Y la partida épica de Warcraft que ganamos Dámaso y yo, para minutos después pelearnos porque le había tirado la cajita de las fundas para los dientes a la cara y él me la había devuelto.
O sesiones de karaoke con Cristina en su cuarto... cuando estaba triste e íbamos a comer helados a la puerta de la catedral, soltando una sarta de quejas sobre que no pudiesemos dejar la puerta del dormitorio sin pestillo por miedo a que Adrián y JJ nos echasen espuma de afeitar en los ojos o nos cubriesen de fungusol (Pobre Cris... tiene el cielo ganado con esos dos).
Y Juanjo con sus canciones horteras y obscenas. Creo que nunca me he aprendido tantas como cuando estaba allí, en el cuarto con todos, viendo películas, jugando con Adrián al worms (Por lo menos él era tan malo como yo... Creo que es la primera persona a la que dejé ganarme (fue una única vez, pero soy muy competitiva ¿vale?) ), intentando que Dámaso se despegase del world of warcraft, escondiéndole el despertador debajo del colchón para que se volviese loco intentando apagar la alarma a las 6, o aquella vez que Adrián robó un flubber, Juanjo lo mojó y entre los dos casi me dejan calva con él... Cuando enganchamos el sujetador de cristina al borde de un alambre y lo lanzamos a la cabeza de los guiris por la ventana...
Fuimos unos trastos... y fuimos muy felices ese año. No sé si todos, pero por lo menos yo. Les quería de verdad, con todas mis fuerzas. Había más gente, y se supone que los queríamos también, pero para ser sincera... los del grupo siempre fuimos Dámaso, Adrián, Cristina, Juanjo y yo. Entrabamos los unos en la habitación de los otros como si fuesen nuestras, nos preocupabamos a la mínima señal de tristeza, nos enseñabamos canciones, nos aprendíamos nombres, caras, momentos...
No creo que vuelva a estar tan unida como en aquellos días con nadie más nunca, realmente.
Y aunque por una parte es triste, y el dejar esto me hace pensar en que esos días definitivamente no volverán...
Por otra parte, es algo que hay que hacer para madurar, supongo...
Aunque madurar sea algo a lo que trato de oponerme con todas mis fuerzas.

Coincidencias extrañas

Bueno... que soy muy friky respecto a mis personajes no es ningún misterio para nadie.
Hoy, como quien no quiere la cosa, he estado hablando con Pedro de Old Glory, que después de su reticencia a volver a leer nada mío tras el final de Sangre y chocolate por no querer encariñarse con nada ni nadie que salga de mi imaginación y viva en mi cruel mundo literario, accedio a empezar con Old Glory.
Pues bien, charlando, como no, cuando yo hablo de mis historias acabo metiendo en la conversación a personajes que saldrán dentro de doscientas páginas, le he mencionado a Reed, que es un caos de personaje. Como buena friky/madre literaria que soy, he hecho lo que cada cateto hace en cuanto pilla internet. Sí, eso de "Voy a poner mi nombre a ver que sale, Jojojo" (esta última risa entiéndase como risa de tengo-tres-neuronas,-dos-están-bailando-y-la-tercera-es-narcoléptica) pero con mis personajes.
He flipado con el pobre Reed...vale, que el otro es Logan Reed, pero...

http://en.wikipedia.org/wiki/Logan_Reed

Lo de Young, Gay & Gorgeous me ha matado...

domingo, 27 de junio de 2010

Bocetos y bocetas





Como diría cierta ministra.

Pues como hoy no tengo nada más que hacer que trabajar (casi nada, oye tú...)
Pues me he dedicado a robar el escáner a mi tío y sacar algunos dibujillos. Después, he intentado ordenarlos y he descubierto que, o bien una mitad de mis dibujos no están (han sido borrados, han desaparecido, los he regalado y vete tú a saber donde andarán...) o bien les hago trescientas copias y de vez en cuando surgen de algún lado cortadas para ser avatar, copiadas para añadirles texto o simplemente por el placer de que haya más mierda en mi portatil.
Quería hacer este post hace mucho, pero decidí dejarlo para cuando tuviese dibujos decentes. Hoy no los tengo, la mayoría son de bachiller (y encima, sin haber dado arte), pero estoy aburrida en un grado superlativo, así que, ahí van, para daros el coñazo. Y ordenados por historias ¡Yay!

La Cruz invertida (2006-2007... no recuerdo bien cuando se me ocurrió)




Sï, esto era algo así como una portada... creo...



Y este es Víctor... vale, en realidad él es serio... pero yo en esa etapa no... De todos modos... Vale, ahora este si se le asemeja un poco más, ahí, con Silvana (Rose, en verdad, que manía tenía la muchacha con su nombre de verdad...). Con la cantidad de dibujos que tenía de inverted cross y que la mayoría estén sabe Dios dónde...


Lo dicho, de Paris, Mistral, Aris e incluso Dorian, no me quedan en los archivos nothing de nothing... o al menos, nada que quiera colgar aquí. Con 16 años la gente me salía bizca...

Silverdust (2007-2008)

Con diferencia, del que más dibujos me quedan, también, la primera historia que terminé, la que más noches me ha tenido en vela y personajes más carismáticos ha cultivado (sin ofenderte, Víctor, pero a pesar de que Inverted Cross (siempre la llamo en inglés cuando hablo de ella) es mi historia favorita y con la trama más enrevesada, hasta que no tenga el suficiente conocimiento dela edad media, no podré escribir más allá del primer capítulo).
Hubo tres o cuatro personas que la siguieron, y aún me acuerdo de la conversación que tuve con Juanmi por teléfono justo después del último capítulo. Estaba llorando y me acusaba de asesina. Supongo que un poco sí. Aún así, los personajes, todos, tenían mucha fuerza una vez pasabas del capítulo seis. Muchos cambiaron a lo laro del relato a peor y se tenía perceptible el final en todo momento, o esa impresión me daba a mi, mientras lo escribía. Quizás sólo Silvia, Chama, Juanmi y Agustín puedan entender esto que estoy escribiendo ahora mismo, porque durante seis meses, estuve subiendo los capítulos a la web y escuchando como todos tomaban partido por unos personajes u otros. La verdad es que me gustaría retocar esos seis capítulos iniciales y ver que puede ser de Silverdust, después de todo, si podría publicar algo, aunque sea en una editorial de "Publíquelo usted mismo". La verdad es que, para ser Sally la que me empujó a escribirlo queriendo hacer algo de licántropos y vampiros, empujada por su sed de crepúsculo (Sí, es lo que tiene tener amigas crepusculeras), al final me dejó el proyecto a mi y una vez dibujé a Louis, sabía que no iba a poder dar marcha atrás. La historia ya estaba ahí, aunque yo aborreciese el género.

Christian Sloan y Louis Cooper. Sí, tenía hambre cuando los dibujé, y no, ellos no se pondrían esa ropa ni muertos. Especialmente Christian.


Louis dibujado hace poco, más aniñado, menos feliz a su más puro estilo al principio...


Louis con Angelique, angelica mía, lo mal que lo pasó...


Coba jovencísimo, en el capítulo trece, su flashback sentimentaloide, que a todos les encantó. Con lo poco que me gusta a mi escribir de romances, el de este personaje con Mah me parece sagrado. Se me saltaron las lágrimas escribiendo sobre ellos dos.


También está Noa, mi pequeña macarra. Malos ratos que le hacía pasar a Coba... este es el primer boceto que hice de ella, en clase de bachiller, en filosofía, y se lo pasé a Chama diciendo "¿Qué tal? Vale, las orejas no las lleva, es una frikada mía, pero ¿qué te parece?"


Y como no, los vampiros de la historia, que ahora sí puede que les suenen a algunos de por aquí, más por otra historia.
Jillian, mi vampiresa estirada que empezó siendo aborrecida por todos y al final, querida por muchos. Menos por Agustín, que odiaba a todos los vampiros menos a Paul. Afortunado él, que tiene carisma saliendo solo en una página del capítulo trece.


Y Lance. Silvia influyó muchísimo en este personaje, en su imagen. Firme seguidora de HIM, me suirió que lo escuchase más y que le echase un vistazo a Ville Valo. Pues bien, desde entonces, si tiene que asemejarse a alguien real y si tiene una voz, es la de Ville Valo en el videoclip de Pretending... vale, yo me lo imagino más guapo, pero es que es mi niño...
Sádico sin motivo aparente, torturado, calculador, retorcido y muy desequilibrado, así se presenta Lance en Silverdust, sembrando a la vez desprecio y atracción por la incapacidad de la gente de predecir si lo que está diciendo es verdad o mentira o cómo actuará.



Sangre y Chocolate (2008-2009)

La segunda que terminé, era un regalo de cumpleaños para Sally, porque un tiempo fue mi mejor amiga. No llegó a leerla nunca (y eso que la tenía impresa). No le guardo rencor, pero... en fin.
Tampoco le hizo mucha gracia que me metiese con crepúsulo. La trama, además, es una similitud/crítica a la novela.
Jugué bastante con determinados puntos de la exitosa novela que simplemente aborrecía y corrompí un pooc la esencia de romanticismo que la empapaba.
Para regocijo de Silvia, el protagonista era también Lance.

Una vez se lee esto, se le puede dar el beneficio de la duda respecto a sus acciones. No creo que se le pueda justificar, pero sí entender hasta cierto punto.
Y también estaba Lilith, mi anti-Bella, la antisocial, acosada y rencorosa protagonista. No creí que fuera a caerme bien antes de escribir acerca de ella, pero una vez terminé la primera página, me di cuenta de que la adoraba.


Y Cedric, mi pobre Ced, que hace que todo el mundo crea que Lance es gay. Particularmente, me inclino por solo bisexual, pero no por Cedric. El chico, su existencia como vampiro es solo un chiste de mal gusto.

Algunas apariciones del pasado de Lance, como Mercedes


Paul

o la misma Jillian, coincidiendo de nuevo.
La venganza de Old Glory (2010)

Poco tengo todavía de las andanzas de Susan Walters, mi pequeña nueva protagonista. No tengo dibujos decentes de Nathan, ni de Morgan, ni de Edgar Walters... solo muchas ganas de plasmarlos a todos. Quizás justo después de escribir esto.








Susan es otra que pensé que me caería mal y, aunque por ahora no me haga especial gracia, sé que me caerá bien en cuanto salga del capítulo dos y comience su aventura, como una conexión extraña con ella. Por lo general, me suele pasar más bienc on los chicos de las historias.
Jake es otro que me sorprendió, porque ningún personaje que sé que va a salir tan poco como lo va a hacer él me ha calado tanto, a parte de Paul, pero Paul es bueno y carismático, no como él. Es agresivo, bruto, desconsiderado y un cabeza de chorlito. Pero le quiero. Los quiero a todos tanto que me espanta pensarlo. Es como si existiesen en el mimso plano que yo, totalmente irracional, pero ahí está. los adoro.


















The Gunslinger (2010)

Aunque es colaboración con Dante y Charlie, de momento, el guión es todo mío, lo que quiere decir que voy a escribirlo a modo de novela para que todo quede más claro y la imaginación de éstos trabaje a su manera la imagen que yo les doy.
Aún no está definida del todo, pero me gusta. Los personajes tienen fuerza y se están comenzando a labrar su alrededor. Judas Moore, Malakai, Jack y Claire van a darme mucho que pensar. Por ahora, solo tengo esto y lo he hehco hace unos días.



Claire, macabra como ella sola, su imagen ha sido tomada de una chica que vi en el Gotham con el pelo turquesa. Era tan estrafalaria que pensé que tenía que dibujarla. Y aquí está. Aunque ella y Jack se basan en una historia (en su primera versión) de cuando yo tenía catorce años, han cambiado tanto que son irreconocibles, salvo por los nombres, y Claire ni por eso.

Me gusta su forma de vestir, porque es como me vestiría yo si no fuese una vaga integral y me diese pereza todo (Y si no le dejase a mi madre comprarme la ropa xD). Ella sí que es caótica maligna, no como yo, que me tengo que conformar con ser buena... El que sirve para cruel, sirve...
El que no, como yo, se aguanta.




Ella siempre tan complicada y especial. En fin... algún día ya hablaré de ella por aquí. No podré evitarlo aunque quiera, como con el resto. Su versión de cuanto tenía yo catorce también tenía el pelo así de corto por detrás y con mechones largos delante.



Me da la impresión de que una versión más joven de mi no estaría conforme con el cambio...
















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Y bueno, son los proyectos más recientes, que han llegado a buen puerto y en solitario en los aspectos de guión que tengo. lo que quiere decir que hay un buen tocho (Bloodmoon, Vermilion, un par de historias de personajes como Ryo y Nix...) que no he mencionado pero que deseo que algún día tengan su oportunidad... y tras soltaros el rollo sobre los que más amo hacer en la vida y sobre personajes que para mi significan muchísimo, aunque del aburrimiento no hayais podido leer hasta aquí...
Os dejo tranquilos por fin.
Pero quedaos con sus caras. Espero trabajar duro y llevarlos algún día al lugar que se merecen. A un libro publicado.

Haciendo el menú

Cocinera1: Pues de primero para el imserso tenemos Sopa de pescado o entremeses, de segundo tortilla francesa o ...
Marta: OK. Lo tendré en nada.
[Voy a recepción, saco los menús, entra mi tío corriendo]
Tío: Marta, que hemos pensado que mejor que entremeses, Coca mallorquina. Haz otro menú.
Marta: Bueno...
[Tiro los menús que ya tenía impresos, atiendo a quince mil ancianos (Vale, eran solo 3 y dos llamadas...), saco otros, voy a la cocina a entregarlos y me para la cocinera]
Cocinera2: Me ha dicho [Cocinera1 -Insertar nombre-] (Sí, no me acuerdo como se llama...) que se ha equivocado, que la tortilla no es francesa, es parmesana.
Marta: Bueno, ya lo arreglo.
[Me vuelvo, tiro los menús, me dispongo a copiar de nuevo el menú en el ordenador e imprimirlo, entra la camarera.]
Camarera: Hay que ver, Marta ¿Cuándo van a estar esos menús, que llevo un ratazo esperando?

Cuando me los déis bien a la primera, cabrones...

sábado, 26 de junio de 2010

La familia contraataca

Y dan más miedo que el imperio. Que lo sepáis.
Pues nada, aquí estoy, trabajando nada más pisar Lanjarón. Mis fiestas resulta que no son para aislarme socialmente, sino para currar de gratis.
Sigh.
Y no sería tan irritante si no estuviese mi tía Rosalía, pero está, mariposeando a mi alrededor y hablando mal de la gente. Su segundo nombre es "hipocresía", por eso hay que pagarle las cosas con la misma moneda, y aunque a una le gustaría mucho mandarla a la mierda, sabe que sería contraproducente tener a una bruja sesentona repintada y viperina diciéndole a todo el mundo que eres una pequeña zorra maleducada.
Así que solo pongo buena cara y me cago en toda su generación, saltándome las ramas que me tocan.
A parte de creer que todo el mundo estorba cuando ella lo que hace en el hotel es tocarse el alma las 24 horas, se cree que soy su criada y me manda, a pesar de estar en la recepción, a ponerles las cervecitas y las tapas a ellas y las amigas como si fuese su mono de feria:
"¿Qué era eso raro que estabas estudiando? ¿Filolo-qué?"
Ains...
Trataba a mi abuela como si fuese un bulto y ahora que va a estar un mes con el respiro familiar en la residencia, se ha puesto mi tía a fingir que llora porque la echa de menos... ¿Se puede tener más cara?
Por suerte, ignoro lo que dice y me concentro en mirarle esas cejas que se pinta con lápiz. Sí, todos lo sabemos ¡tus cejas son de mentira!

Pues nada... pensaré en cosas macabras para hacerme feliz mientras estoy aquí.

Y a ver si leo, estudio o escribo algo de lo que le tengo dicho a Charlie, "The Gunslinger", la patochada esa, a ver si al final le gusta y los dibujamos entre los tres; Dante, Charlie y yo. Vale, yo no dibujaré, yo miraré, pero seré feliz igual.

No puedo esperar para vivir en el piso, hay tantas cosas por hacer que molarán...
Ver series frikys hasta muy tarde, beber té, cantar las canciones de A very Potter musical y que al fin alguien me haga los coros, poder guardar cosas fresquitas en el frigorífico (En la residencia no tenía ¿Vale?), tener cuarto para mi sola y decorarlo como un santuario friky y hortera, a tono conmigo, reencontrarme con la play...
Y justo el año de las optativas, que serán de literatura todas...
¿Se puede ser más feliz?

PD: He dicho tres veces que soy o seré feliz en el post... ¿Querrá decir algo? A parte de lo obvio, vamos.

jueves, 24 de junio de 2010

San Juan

No puedo concentrarme. Esto es un asco. Espero pegarle ahora después de escribir estoy relajarme un buen empujón al estudio. Otro día que no duermo para el examen...
Y encima se me olvida el móvil en mi casa... y mi madre de fiesta por Lanjarón, porque es la fiesta local esta semana.
No me importa perdérmela, la verdad... además, tenía que recoger ropa, que allí sólo tenía unos pantalones y unos vestidos de verano que me ha comprado mi madre...
Soy un caso. Bajo al pueblo (para cenar, porque era eso o tener que rebuscar de nuevo en una nevera vacía y aguantar que una mujer que cuida a mi abuela algunas tardes me dé conversación... a mí... con lo sociable que soy) con uno de esos vestidos porque no tenía otra cosa más decente y a los 5 minutos de estar bajando con él y ver a las demás chicas del pueblo arregladas y maquilladas, sus tacones, sus permanentes y sus alisados, pillo, me vuelvo a mi casa y vuelvo a bajar en pantalón de deporte (Sabe Dios de dónde salió y de cuando...), zapatillas y sudadera. Ahí, un poco en plan yonki entre tanta fiesta.

Creo que a veces intuyo el porque no encajo... sólo lo intuyo.

Lo peor es cuando me miran y me preguntan por qué no salgo a las fiestas para mirarme con cara de "Pobrecilla, no tiene amigos..."
No, de Lanjarón no muchos, la verdad... pero me temo que no puedo pedirle a la gente que se salte los exámenes para ver como las chonis de mi pueblo bailan borrachas por las calles y menos sabiendo que yo no soy precisamente la alegría de la huerta y en Lanjarón no tengo amigos.
Sería invitarlos a jugar a la Play y a maratones de películas japonesas, y la verdad, eso ya lo hacemos en Granada. Soy un poco triste, pero me quiero algo aún.
Así que a lo que dediqué la noche de San Juan en vez de mojarme (más que nada porque hacía un frío de cojones) fue a leer Oneshots.
Y como es lo que tiene no entender ni gota de japonés para saber que tratan de decirme los títulos, la mayoría fueron aberrantes.
Abundaban los "Me gusta el chico más popular del instituto pero yo soy normalita y aún así...¡Resulta que me quería desde el principio! ¿Que cosas, no?" y los "Nací enferma, pero él me enseñó a amar" (¿Qué tenéis con las moribundas ¿eh? con lo maja y saludable que es Akane la de Ranma) y otras cosas preocupantes como "Me gusta el nuevo marido de mi madre porque mi madre es una pederasta y él tiene 17 años" o "Me enamoré de él porque creí que era la reencarnación de mi gato" (Sin comentarios...)
Hubo algunos majos. Dos o tres, de terror y asesinatos, además de reconocer a Kaori Yuki en uno y a Arina Tanemura, que si bien me gustó el comienzo de Fullmoon, la caga a base de bien. Al fin y al cabo es Shojo...
En fin... que si creemos que Disney nos creaba falsas expectativas, algunas autoras japonesas no veas. Ya era abrir el oneshot, ver un uniforme de colegiala y a una chica sosteniendo una carpeta contra su pecho y cerrarlo de nuevo.

Pues nada, ahora sí que sí, a estudiar. Y después a volver al infierno de las fiestas de pueblo a hacer como que no existo.
A ver si mi madre se da cuenta al fin de que mi móvil se ha quedado encima de la mesa. No cuento con ello, es igual de despistada que yo, y hace cosas aún más absurdas, así que seguramente regresaré y me dirá sorprendida "Ah ¿Te lo dejaste?"
A pesar de los mails y de mis desesperados intentos cibernéticos de contactar con ella. Sigh.

sábado, 19 de junio de 2010

Empanamiento Power!

Hoy me he levantado relativamente temprano, he hecho la maleta, y como em veía con tiempo, me he ido a la estación para coger el bus de las 12. Me he vestido, he metido las cosas a presión como he podido, me he endosado los cascos (ahora que un auricular está roto, hasta que no venza la pereza y me compre otros, si quiero escuchar música también en el oido izquierdo, no puedo mover la cabeza hacia abajo ni a la derecha) y me he dispuesto a ir a la estación.
Pues bien, tres horas después he ido a bajarme en Lanjarón y me he puestoa buscar el bolsillo de la chaqueta y pensaba "Uy, que raro, parece que no tuviese bolsillos..." y entonces es la parte en la que veo las costuras por fuera.
Sí, llevaba paseándome por Granada con la chaqueta al revés y en el autobús tres horas pero no me había dado cuenta de que tenía la chaqueta vuelta. Es decir, me da como igual, pero... Dios mío, tres horas sin reparar en ello... Estoy fatal ¿Eh?

viernes, 18 de junio de 2010

Días de lectora

Dios bendiga a la beca de libros. Si no fuera por ella, no hubiese podido darme esta alegría tan grande que me he dado de sopetón.
No sólo he gastado más de cien euros del tirón en libros, sino que me he aprovisionado de ellos a base de bien para todo el verano con cosas que tenía pendientes por leer pero sin dinero para ellas desde hace mucho.
Entre ellas, Lovecraft.
Yo no lo sabía (lo intuía, pero saberlo a ciencia cierta sería mentir), sin embargo Lovecraft ya me aterrorizó de pequeña.
No sé que edad tendría yo, seguramente diez años, más o menos, cuando mi madre, después de un viaje a granada me trajo de regalo un libro con distintas historias de terror, algunas de Poe, el almohadón de plumas de Quiroga... Pero la única que me dio miedo o al menos, desasosiego, fue la de Lovecraft; El testimonio de Randolph Carter.
Cuando ayer repasando el indice la vi, tuve la corazonada, aunque hacía cerca de diez años que no abría el libro, que era esa la historia. Su última frase aplastante me lo confirmó.
El no saber qué había en el fondo de aquellas escaleras, algo tan horrible que hacía enloquecer a todo el que lo contemplaba, pero que aún así, no se dijese qué era con exactitud da pie a uno para imaginarse cualquier tipo de monstruosidad abominable.
Me da la impresión de que voy a pasar un muy buen rato con estos libros...

lunes, 14 de junio de 2010

Crowley

Pues sí, con un poco de suerte, este será el nombre de mi gato el curso que viene. Preferiría que fuese negro, para que pegase más el nombre, pero no me quejo, sea como sea, se me va a caer la baba con él igual...
Aunque tenga que ahorrar todo el verano para tenerlo, llegará...
Pasando a otro tema, de nuevo me espera una noche de estudio continuo el día de antes ¡Yay!
No tengo remedio, si yo lo sé. De todos modos, bohemia es muy fácil y creo que de la gran mayoría de cosas me acuerdo.
En fin, estoy bastante positiva en general con la beca. Creo que es casi seguro que la consiga para el año que viene y me pone de buen humor.

Dejando todo este repugnante buen humor...
Vamos a ver como le va a mi prima la kender con sus estudios... que el otro día me pidió ayuda con la morfología y fue un espectáculo nada más empezar...
Marta: Vale, comencemos analizando "Invencible"
Kender: Ok...
[Escribe en el papel "Imbesivle"]
Marta: ¡¿Qué coño es eso?!
Kender: ¡Uy, es verdad! Quita, que tonta estoy.
[Coge el papel y cuela una "n" en la palabra: "Imbensivle"]
Marta: Esto va a ser más difícil de lo que creía...

Por suerte, las palabras que tiene que analizar se las dan ya escritas...

Eeen fin... a ver cuando termino los exámenes y me puedo dedicar libremente a escribir mis pésimas historias para torturar a mis amigos con ellas. Echo mucho de menos torturaros, chicos...
Siento no tener tiempo para una reflexión medio seria...quería hacerla, en serio, pero pronto sale mi autobús y no es plan de estar aquí escribiendo cuando se vaya... (Y sí, es una excusa barata ¿Vale? Lo sé... ¡pero ni siquiera debería estar aquí! ¡Tendría que estudiar bohemia!así que chitón.)

lunes, 7 de junio de 2010

Quién es quién

Julia: ¿A qué no sabes que voy a dibujar ahora para la pared?
[Me enseña un dibujo que ha hecho de la cenicienta y procede a pegarlo a la pared. Yo sigo a mi bola leyendo.]
Yo: Pues no sé ¿Qué?
Julia: Tienes que adivinarlo, si no, no tiene gracia.
Yo: Ay, Dios... ¿A Blancanieves?
Julia: No, te doy pistas, es marrón.
Yo: Un mojón.
Julia: (Sin ofenderse, al parecer) No, suele ir de verde.
Yo: ¿Linterna Verde?
Julia: No ¬¬... No sé quién es, pero no.
Yo: Eh, es marrón, bueno, negro y va de verde...
Julia: El mío además es príncipe... en cierto sentido, no es de la realeza, pero sigue siéndolo.
Yo: Oh Dios mío... vas a dibujar a Will Smith en el príncipe de Bel-Air para la pared...

(Era Robin Hood de la versión Disney)

NOTA: Es naranja, peeeero... según David, la viagra produce el confundir colores... JULIA SE EMPASTILLA CON VIAGRA!!! :O (Apuff, que mal estoy hoy, no?)

domingo, 6 de junio de 2010

Los finales y yo

Nunca he sido muy amiga de los fan-fictions y si estoy en este, creo que es por Silvia y su incansable seguimiento de TODO lo que escribo. Su lealtad me conmueve muchísimo y la verdad, quería escribir algo con ella. Tampoco es que el mundo de Harry Potter me atraiga más que cualquier otro. Está interesante y da juego eso del castillito, pero... a veces pasa lo que pasa. Que se terminan los fan-fictions (en verdad, fui yo quien dijo "¿Y si lo terminamos?") y llegan los finales.
Sí, esos finales que a mi me vuelven una enferma del dramatismo. El día que se acabe algo y yo resista la tentación de matar a alguien... sabréis que no soy yo, sino mi doppelganger.
Además, vamos a escribir tres finales para dejar a todo el mundo contento (especialmente a mi ansia sádica).
A parte de eso, de que me da por matar a 1 de cada 3 personajes principales del fan-fiction... ayer noche, para que se me ocurriese el final, con mi insomnio,voy y me pongo la banda sonora del Soul Calibur IV... Toma ahí, épico todo.
Creo que ya lo he dicho, pero mis ideas nocturnas suelen ser...uhm... bastante exageradas. De esas que te parecen buena idea y a la mañana siguiente dices al abrir el word "Dios...¿Qué es esta mierda?".
Empecé a preocuparme al pensar en el Dracolich... que es como "Marta, tía... ¿vas a poner un Dracolich en el mundo de HP? Si no tienen hechizos peteros... Y no creo que el avada kedabra funcione con algo muerto... ¡Venga ya! ¡Si sus hechizos son para fregar platos y convertir ratas en copas, por favor! Van a morir..."
Y efectivamente, mueren mucho... auqnue al final no haya dracoliches (decepción) y aunque yo me busque estrategias para escapar a juramentos inquebrantables a través de mil y una artimañas retorcidas y oscuras, meta a criaturas míticas y pedazos de conspiraciones extrañas que el resto de compañeros de fan-fic no ven venir porque soy demasiado retorcida y oscura a la hora de escribir.
En fin, que comience en verano mi pequeño paraiso de muerte y destrucción literario...
Por suerte, Pedro, Silvia y Chama suelen ser más benévolos que yo y puede que en sus historias solo mueran los necesarios. De hecho, lo prefiero, no quiero ni saber lo mal que lo pasaría yo leyendo un final como él mio con mis personajes cayendo como moscas (la verdad es que con la situación que les he puesto, lo rarísimo sería que sobreviviesen más. Creo que hasta los he puesto con una optimista esperanza de vida), con malos ratos así y situaciones que se van agravando a velocidades vertiginosas.
Sí, soy una sádica.

miércoles, 2 de junio de 2010

Lo que pasa cuando no duermo bien

Bueno, esta mañana estaba yo un poco tocada. El calor y cierta persona madrugando no me dejaron dormir...
Así que cuando mi alarma de Toki, de Underwater friends ha sonado, me he levantado, me he sentao al borde de la litera y he empezadoa cantar con voz chillona, mientras meneaba la cabeza de un lado a otro espasmódicamente, con el ritmo "Underwater, underwater, underwater FRIENDS!!". Ahí ya empiezo a darme cuenta de que la falta de sueño se me subió a la cabeza, y cuando duermo poco, soy como una ardilla hiperactiva. El hombrecillo en la cabeza de todos que nos dice "No, eso no se dice porque es una gilipollez como un castillo" o "Estás a punto de meter la pata" se echa una siesta por mi y me deja al mando. Cosa que es mala, o al menos, visto los resultados... mi mente descarrila mucho.
Sin contar que después de un diálogo con Sheila y Cris y la frase "Hay que jugar con ella" (no quereis saber el contexto... ) he acabado imaginándome a Cristina lanzándole a un pene gigante con un guante en el extremo una bola de béisbol mientras decía con una sonrisa "¡Cógela, pequeño Timmy!"...
Y a Sheila le he dado una tarde con dos o tres episodios de V que no está en los escritos porque se me ha metido entre ceja y ceja que los marcianos quieren comenos, y cada cinco minutos yo tenía que saltar con "¡¡Y ahora se lo comerán!!".
No se los comieron.
¿Por qué nunca se los comen?
Al menos al protagonista adolescente insoportable. Que crío más TONTO.
Lo que nos lleva a que hay un cura que asombrosamente me cae bien en la serie. Va a durar menos en el sacerdocio que Stephen Hawking en monopatín y cuesta abajo...
Probablemente por tres factores fundamentales:
1. Si ha dicho algo de Dios, yo lo he ignorado olimpicamente mientras vigilaba que los marcianos no se comiesen a nadie o formulaba insufribles hipótesis sobre ello.
2. Se llamaba Jack. Jack a parte de ser mi nombre de chico favorito fue el primer nombre de personaje inventado por mí del que soy consciente.
3. Encima es rubio. Después de gatos llamados Jack, pasé a chicos rubios llamados Jack en mis historias de adolescente de la ESO. Probablemente por mi enamoramiento tonto e infantil de Lucas (un inglés/argentino), que resultó ser gay. Puede que esto también explique lo del shonen ai... Uhm, tendré que investigarlo.
Y tras mi pequeño fetiche literario... pasemos a lo que es algo más preocupante. He visto a un chico que se parecía a Louis, un personaje mio... Y lo he seguido por la calle. Pobre crío inocente, sin saber que una escritora perturbada le seguía de cerca para ver si tenía la cara de su personaje...
Pero el chiquillo huyó al llegar al desvío hacia mi residencia y me pareció un poco desequilibrado llegar hasta cartuja siguiéndole el rastro, así que me retiré. A ver si al fin duermo algo, que como tenga otra noche de insomnio, no sé como desvariaré mañana...